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...POLÍTICA COMERCIAL VERSUS POLÍTICAS SECTORIALES A su vez, estos procesos suelen denominarse discriminatorios, por el carácter fuertemente excluyente en cuanto al grado al que otros países pueden beneficiarse de las preferencias acordadas entre los participantes. En la medida en que el libre comercio se restringe estas acciones reducen el bienestar mundial. Diferente es el caso en que los acuerdos de comercio son de una índole no preferencial, es decir, cuando los participantes están dispuestos a renunciar a un espacio económico propio y conformar uno sólo a partir de mercados previamente segmentados, para lo cual toman acciones que aseguren una progresiva unificación de políticas económicas, normativas legales e institucionales, y hasta el establecimiento de una moneda común y un solo Banco Central. Esto es el caso de la Unión Europea. NAFTA (el Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre Estados Unidos, Canadá y México), en cambio, es sólo un arreglo de tres países que se han concedido una serie de preferencias, pero que ni siquiera constituyen una unión aduanera porque sus aranceles respecto de terceros no son los mismos. Ni existe una política económica común, ni libre movilidad de factores entre estos países. Como otros países, El Salvador, al quedar al margen del NAFTA, recibe un trato discriminatorio, lo que significa, entre otras cosas, que sus posibilidades de acceso al mercado estadounidense se reducen. Así, se plantean varias interrogantes: ¿Debería El Salvador realizar una apertura unilateral? ¿Debería priorizar su proyecto en relación con la integración económica en Centroamérica? ¿Pueden encararse provechosamente ambos esquemas? ¿Debería buscarse la negociación de otros arreglos preferenciales con otros países? 3. Política Comercial en El Salvador Al igual que un gran número de países, El Salvador ha emprendido a inicios de la presente década una reforma comercial esencialmente liberalizadora que se puede calificar en términos generales de exitosa en la medida en que eliminó las características más conspicuas de la anterior estrategia de crecimiento basada en elevadas barreras arancelarias. Sin duda, puede decirse que la reforma comercial ha contribuido de forma importante al sólido desempeño general que ha mostrado la economía salvadoreña durante la primera mitad de la década. La reforma arancelaria de los últimos años, que redujo a cero los aranceles para los bienes de capital y materias primas y mantuvo aranceles de 15% para los productos finales (con un sinnúmero de productos con aranceles superiores), no debe perpetuarse ya que carece de racionalidad económica porque aumenta la dispersión de la protección (efectiva), beneficiando a unos sectores a costa de todos los otros. Por otro lado, la integración económica es un proceso que parece languidecer, y que después de un repunte en la primera mitad de la década, ha venido a menos, complicado últimamente por las relaciones entre Honduras y Nicaragua. La estrategia en este sentido por parte de El Salvador debe ser la de buscar el convencimiento de sus socios en la región, mostrando las promesas que encierra la integración, lo que incluye el mayor poder negociador que así podría capitalizarse. 4. Negociaciones Comerciales Es claro que los TLCs han llegado para quedarse; además, la probabilidad de quedarse afuera es muy elevada, y ésta es una poderosa razón por la que muchos países han adherido un TLC aun ante insuficiente evidencia de que se trata de un proyecto rentable para el país. De modo que debe diseñarse una estrategia de negociaciones externas, que permita seleccionar de manera lo más racional posible a los futuros socios con los que se firmará un TLC. ¿Cuáles deben ser los criterios a considerar con este propósito? Es obvio que no hay un conjunto único de éstos. Aquí se sugieren el grado que se puede minimizar la posibilidad de la desviación de comercio resultado típico de los TLCs. La desviación de comercio se minimiza en la medida en que el socio goza de un elevado grado de apertura comercial, porque en este caso los niveles de los precios de su economía siguen muy de cerca los niveles de los precios internacionales, y por esto El Salvador no tendrá que pagar precios muy por encima de los internacionales al importar desde el socio. Con todo, en ocasiones un país puede suscribir un TLC a sabiendas que lleva las de perder desde un punto de vista económico -especialmente desde el punto de vista de la desviación y creación de comercio, pero que gana una posición estratégica frente a los bloques comerciales. Este podría ser el caso de las negociaciones con México, un país más cerrado que El Salvador, frente a la posibilidad de un futuro acceso al NAFTA o Asociación de Libre Comercio de la Américas (ALCA). Finalmente, esfuerzos para eliminar el tratamiento discriminatorio introducido por el NAFTA o por otras medidas de los países más desarrollados deben ser una constante de la política, los cuales se verían apoyados por avances sustantivos en la integración centroamericana. 5. Integración Regional Al considerar las prioridades entre la integración y los TLCs, para Synthesis la prioridad debe ser la integración con Centroamérica porque es sólo la integración genuina la que ofrece un proceso que tiene sentido económico. Esta se debería llevar a cabo siguiendo el modelo europeo en lo pertinente; especialmente en lo que tiene que ver con avanzar en un proceso que busque crear un solo mercado, en el que rige la libre competencia a partir de cinco previamente fragmentados, con libre movilidad de bienes, servicios, personas y capitales; una sola política económica y con una institucionalidad eficiente y visionaria. Es vital que El Salvador lidere de forma efectiva el proceso de integración. Los beneficios de la integración así concebida pasan por mayores tasas de crecimiento en toda la región hasta la obtención de un mayor poder de negociación para la firma de los TLCs. En este contexto es importante notar que Nicaragua recientemente bajó unilateralmente sus aranceles a 10%, con un número muy limitado de excepciones que serán eliminadas en el corto plazo, dando así un importante ejemplo de liderazgo en la región 6. Apertura Unilateral La apertura unilateral debe profundizarse ya que es claramente
beneficiosa para el crecimiento como lo demuestra el estudio de la OCDE mencionado
anteriormente. Otro estudio reciente del FMI cubriendo más de 70 países con datos para
el período 1950-92 concluye que: las economías han crecido más rápido, en
promedio, tanto en el corto plazo como en el largo, después de una liberalización
amplia, pero no después de participar en un TLC. Las estimaciones para el TLC son en
realidad negativas.... ". Además indica "Este estudio también ha encontrado
un impacto robusto de la apertura sobre el crecimiento ... La apertura tiene un
impacto directo sobre el crecimiento, pero también un efecto indirecto, a través de una
mayor inversión. En contraste, para los TLC se encuentra un impacto negativo, aunque no
siempre significativo, tanto sobre el crecimiento como sobre la inversión [1]. La estructura arancelaria salvadoreña actual todavía implica niveles elevados y diferenciados de protección y hasta desprotección para algunas actividades; las diferencias en la protección (efectiva) no tienen una justificación económica. Este problema se resuelve con un arancel uniforme. Las ventajas del arancel bajo y uniforme son bien conocidas. Primero, se reducen las distorsiones en la asignación de recursos que surgen cuando la política comercial implica una protección desigual hacia las diferentes actividades económicas de un país. Segundo, la uniformación en aranceles bajos beneficiaría a los consumidores y debería reducir el contrabando y la corrupción en las aduanas. Tercero, la reducción unilateral aumentaría el grado de integración de El Salvador a la economía internacional y se reduciría a su mínima expresión las presiones por tratamientos diferenciados y lobbys de toda clase. Por último, un arancel uniforme y bajo, contribuye a minimizar el efecto negativo de desviación de comercio que es inherente a los TLCs, en el caso que se decidiera negociar más acuerdos de esta naturaleza. Finalmente es necesario enfatizar que para Synthesis es más importante tener un arancel uniforme para todos los productos que el nivel del arancel. Obviamente mientras más alto es el arancel, mayores serán los costos para los consumidores y las actividades que requieren de productos importados para producir sus bienes y servicios. 7.Conclusiones Synthesis piensa que la política comercial no debe ser utilizada para proseguir objetivos sectoriales. La política comercial debe promover el comercio y la inversión bajo reglas parejas para todas las actividades. La prioridad debe ser la integración Centroamericana, la cual debe establecer un arancel bajo y parejo para todas las actividades. Cualquier excepción a esta política debe ser claramente justificada y sus costos y beneficios evaluados. Por otro lado, las políticas sectoriales deben primero eliminar el sesgo o discriminaciones existentes y después enfocarse a reducir el costo de hacer negocios. [1] Athanasios Vamvakidis (1999), Regional Trade Agreements or Broad Liberalization: Which Path Leads to Faster Growth?. IMF Staff Papers. International Monetary Fund, Vol. 46, No. 1 (March), pp. 42-68. Synthesis Consultores
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