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¿PROTECCIONISMO EN AVANZADA? Jose Marques Durante los días comprendidos entre el 30 de noviembre y el 3 de diciembre se llevó a cabo en Seattle, Estados Unidos de América, la Tercera Reunión Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC). En dicha reunión participaron los 135 países que forman parte de la OMC, además de 30 países aspirantes a entrar en la organización, y un sinnúmero de observadores adicionales. El objetivo principal de la reunión era definir una nueva ronda de negociaciones internacionales, la llamada Ronda del Milenio. La importancia de esta Reunión para el futuro del desarrollo mundial no podía ser subestimada, ésta incluso provocó reacciones incontrolables que dieron lugar a los disturbios que observamos en la televisión. En este artículo, analizaremos lo que se trató en la reunión y sus implicaciones para los países en desarrollo, y en particular para El Salvador. 1. El Origen de las Rondas de Negociaciones Comerciales En el período anterior a la segunda guerra mundial, las relaciones comerciales entre los países se asemejaban a un juego sin reglas. En múltiples ocasiones, esta situación causó todo tipo de confrontaciones entre naciones e incluso guerras. Cada país establecía sus propias reglas, procurando ganar el mayor número posible de ventajas para sí mismo, utilizando como instrumentos su poderío militar, las restricciones a la entrada de bienes extranjeros en sus fronteras, los subsidios indiscriminados a sus exportaciones, la devaluación de sus monedas para aventajar a los países competidores, etc. Como todo juego sin reglas, este sistema terminaba sin un vencedor y muchos perdedores. La profundidad y la duración de la gran depresión de los años 30 se debieron en gran parte a estas políticas proteccionistas. Al terminar la segunda guerra mundial, dentro de los esfuerzos de reconstrucción de la economía mundial, se reconoció la necesidad imperiosa de establecer orden en el comercio mundial y desarrollar un sistema en el que todos los participantes fueran ganadores. Fue así como el 19 de mayo de 1948 se estableció el Acuerdo General sobre Tarifas y Comercio, conocido como GATT por sus siglas en inglés. Desde 1948 hasta 1985 se desarrollaron otras 7 rondas de negociaciones comerciales. El objetivo de estas rondas de negociaciones ha sido el de establecer los principios básicos del comercio mundial y liberalizarlo, es decir, bajar gradualmente los niveles de protección de los países. Entre 1986 y 1994 se desarrolló la última ronda de negociaciones, la Ronda de Uruguay, que ha dado lugar a la nueva Organización Mundial de Comercio (OMC), el 1 de enero de 1995, la cual reemplaza al GATT. El principio básico que fundamenta la organización del comercio mundial es el principio de no discriminación, que implica que un país debe dar un trato uniforme a todos los demás países en sus relaciones comerciales. Las primeras rondas de negociaciones se enfocaron principalmente en la reducción de los aranceles a los productos industriales. Las rondas posteriores incluyeron otros temas como son las medidas proteccionistas no arancelarias y las medidas contra el dumping o exportación de productos por debajo de su costo. 2. Impacto de la Liberalización del Comercio El Cuadro 1 muestra cómo se han reducido los niveles promedio de los aranceles en los últimos cincuenta años. Podemos observar que en cada ronda de negociaciones, se han ido rebajando sucesivamente los aranceles de los productos industriales en una tasa superior a 30% en comparación con los niveles existentes al inicio de las negociaciones. En la última ronda de Uruguay, se acordó reducir los aranceles en 38% e incorporar por primera vez los productos agrícolas.
Fuente: OMC ¿Qué se ha ganado con todo esto? En pocas palabras: más crecimiento económico para los países y bienestar para sus ciudadanos. Entre 1948 y 1998 el comercio mundial de bienes se ha multiplicado 18 veces. Este representaba el 7% del producto mundial, y hoy representa más del 17%, lo cual ha contribuido a que el ingreso promedio por persona en el mundo sea hoy casi tres veces superior al que estaba vigente en los inicios de las negociaciones. Los beneficios de la liberalización del comercio no se limitan sólo a lo mencionado: Las empresas tienen que competir a nivel mundial bajo reglas establecidas, lo cual aumenta la eficiencia en el uso de los recursos, mejora la calidad de los productos, y su precio baja. De esta forma, los consumidores en todo el mundo tienen acceso a una mayor gama de productos a un menor precio. También ha sido importante el establecimiento de reglas claras para el comercio mundial, y su sistema de resolución de conflictos. Hoy los Estados Unidos pueden disentir de la política de importaciones de bananos de la Comunidad Europea, o Venezuela hacer lo propio con la política de importación de petróleo de los Estados Unidos, a través de los mecanismos de la OMC. Estos problemas no se resuelven por medio de acciones bélicas. La importancia del marco dado por el GATT/OMC se puede ilustrar observando que 30 países, incluyendo Rusia y China, están en espera de poder incorporarse como miembros de la OMC.
3. La Ronda de Uruguay Como se mencionó, la ronda de Uruguay creó la nueva Organización Mundial de Comercio. El objetivo de la OMC es el de ayudar a establecer corrientes comerciales entre los diferentes países, que sean libres, justas y predecibles. La OMC tiene las siguientes funciones principales: i) Administrar los acuerdos comerciales acordados entre sus países miembros (acuerdos tomados por consenso entre todos los países miembros y ratificados por las Asambleas o Parlamentos de los países); ii) Proveer un foro para las negociaciones comerciales; iii) Resolver las controversias comerciales; iv) Revisar las políticas comerciales de los países miembros; vi) Dar apoyo a los países en desarrollo, en cuestiones de política comercial a través de asistencia técnica y capacitación; y vii) Cooperar con otras organizaciones internacionales. La OMC tiene su sede en Ginebra, Suiza, y su órgano máximo de decisión es la Conferencia Ministerial, la cual debe reunirse por lo menos cada dos años. Desde su creación se han dado las Conferencias Ministeriales de Singapur (Diciembre de 1996), la de Ginebra (Mayo de 1998), y ahora la de Seattle. La ronda de negociaciones de Uruguay tuvo un impacto muy importante pues durante esta ronda se revisaron las reglas de comercio establecidas en acuerdos anteriores y se amplió la gama de temas a tratar bajo el sombrero de la OMC. Específicamente, la ronda de Uruguay estableció nuevas reglas para el comercio en servicios, aspectos de la propiedad intelectual, sistema de resolución de conflictos comerciales, etc. Esta ronda ha dado lugar a 60 acuerdos (en 30,000 páginas) y compromisos separados, hechos individualmente por los países, en áreas como la reducción de aranceles y la apertura del sector servicios. Brevemente estos acuerdos son: a) Bienes: la reducción de los aranceles y la eliminación de otras barreras al comercio. Se incluyen anexos sobre agricultura, textiles, y temas específicos sobre el comercio por entidades públicas, estándares de productos, subsidios y acciones a tomar contra el dumping. b) Servicios: la estandarización de principios de comercio libre y justo, aplicable para los bancos, compañías de seguros, telecomunicaciones, agentes de viajes, cadenas de hoteles y compañías de transporte que quieran hacer negocios en otros países. c) Propiedad Intelectual: la protección de los derechos de autor, las marcas comerciales y la denominación de origen controlado para identificar productos, diseños industriales, diseño de circuitos integrados, y secretos comerciales. d) Resolución de Conflictos: la garantía de que las reglas establecidas en los acuerdos se cumplan. El sistema asegura que los países que piensen que sus derechos estén siendo violados, puedan llevar sus casos a la OMC. La confianza en el sistema de resolución de conflictos ha aumentado significativamente, ya que desde la creación de la OMC (en 1995), 167 casos han sido presentados en comparación con los 300 casos que fueron presentados ante el GATT entre 1947-1994. La ronda de Uruguay contemplaba además la
continuación de las negociaciones en áreas especiales. En este contexto, en febrero de
1997 se estableció un acuerdo sobre telecomunicaciones entre 69 países, que acordó una
serie de medidas de liberalización mayor que la acordada en la ronda de Uruguay. En ese
mismo año, 40 países cerraron con éxito sus negociaciones de liberación de aranceles
para productos de tecnología en información, y 70 países llegaron a un acuerdo para
servicios financieros, cubriendo más del 95% del comercio en banca, seguros, instrumentos
financieros e información financiera. En mayo de 1998, en la Conferencia Ministerial de
Ginebra, los países miembros también acordaron estudiar los problemas que se podrían
originar mediante el uso del comercio electrónico (e-business). 3. La Ronda de Uruguay Como se mencionó, la ronda de Uruguay creó la nueva Organización Mundial de Comercio. El objetivo de la OMC es el de ayudar a establecer corrientes comerciales entre los diferentes países, que sean libres, justas y predecibles. La OMC tiene las siguientes funciones principales: i) Administrar los acuerdos comerciales acordados entre sus países miembros (acuerdos tomados por consenso entre todos los países miembros y ratificados por las Asambleas o Parlamentos de los países); ii) Proveer un foro para las negociaciones comerciales; iii) Resolver las controversias comerciales; iv) Revisar las políticas comerciales de los países miembros; vi) Dar apoyo a los países en desarrollo, en cuestiones de política comercial a través de asistencia técnica y capacitación; y vii) Cooperar con otras organizaciones internacionales. La OMC tiene su sede en Ginebra, Suiza, y su órgano máximo de decisión es la Conferencia Ministerial, la cual debe reunirse por lo menos cada dos años. Desde su creación se han dado las Conferencias Ministeriales de Singapur (Diciembre de 1996), la de Ginebra (Mayo de 1998), y ahora la de Seattle. La ronda de negociaciones de Uruguay tuvo un impacto muy importante pues durante esta ronda se revisaron las reglas de comercio establecidas en acuerdos anteriores y se amplió la gama de temas a tratar bajo el sombrero de la OMC. Específicamente, la ronda de Uruguay estableció nuevas reglas para el comercio en servicios, aspectos de la propiedad intelectual, sistema de resolución de conflictos comerciales, etc. Esta ronda ha dado lugar a 60 acuerdos (en 30,000 páginas) y compromisos separados, hechos individualmente por los países, en áreas como la reducción de aranceles y la apertura del sector servicios. Brevemente estos acuerdos son: a) Bienes: la reducción de los aranceles y la eliminación de otras barreras al comercio. Se incluyen anexos sobre agricultura, textiles, y temas específicos sobre el comercio por entidades públicas, estándares de productos, subsidios y acciones a tomar contra el dumping. b) Servicios: la estandarización de principios de comercio libre y justo, aplicable para los bancos, compañías de seguros, telecomunicaciones, agentes de viajes, cadenas de hoteles y compañías de transporte que quieran hacer negocios en otros países. c) Propiedad Intelectual: la protección de los derechos de autor, las marcas comerciales y la denominación de origen controlado para identificar productos, diseños industriales, diseño de circuitos integrados, y secretos comerciales. d) Resolución de Conflictos: la garantía de que las reglas establecidas en los acuerdos se cumplan. El sistema asegura que los países que piensen que sus derechos estén siendo violados, puedan llevar sus casos a la OMC. La confianza en el sistema de resolución de conflictos ha aumentado significativamente, ya que desde la creación de la OMC (en 1995), 167 casos han sido presentados en comparación con los 300 casos que fueron presentados ante el GATT entre 1947-1994. La ronda de Uruguay contemplaba además la
continuación de las negociaciones en áreas especiales. En este contexto, en febrero de
1997 se estableció un acuerdo sobre telecomunicaciones entre 69 países, que acordó una
serie de medidas de liberalización mayor que la acordada en la ronda de Uruguay. En ese
mismo año, 40 países cerraron con éxito sus negociaciones de liberación de aranceles
para productos de tecnología en información, y 70 países llegaron a un acuerdo para
servicios financieros, cubriendo más del 95% del comercio en banca, seguros, instrumentos
financieros e información financiera. En mayo de 1998, en la Conferencia Ministerial de
Ginebra, los países miembros también acordaron estudiar los problemas que se podrían
originar mediante el uso del comercio electrónico (e-business). |
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